Antes de pedir ayuda a un grupo de neuróticos anónimos ya había tenido experiencias previas en los grupos de 12 pasos, particularmente en los de AA, pues mi madre estuvo en un anexo y posteriormente fue militante durante varios años, en los cuales tuve oportunidad de ir a diferentes festejos y juntas de información, y aunque no tenía problemas con el alcohol por esas fechas (11 o 12 años), algo en su terapia me llamaba fuertemente la atención. Escuchaba sus problemas ligados al alcohol, pero en muchas ocasiones me sentí totalmente identificado con su forma de pensar, de sentir y de actuar, por lo que le llegué a comentar a mi madre que yo iba a ser un AAA (amigo del alcohólico anónimo) cuando fuera mayor de edad. La verdad era que en ese entonces y con tan pocos años en mi haber yo ya tenía muchas dificultades para relacionarme y en otros aspectos de mi vida, sólo que siempre pensé que serían pasajeros, que en algún momento iban a desaparecer, así sin más. No sólo me equivoqué, sin...
Neuróticos Anónimos, Grupo Serenidad